Universidad Insurgentes
¿Qué pesa más al buscar trabajo? Aquí te lo decimos fácil.

¿Qué pesa más al buscar trabajo? Aquí te lo decimos fácil.

¿Qué pesa más al buscar trabajo? Aquí te lo decimos fácil.

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Saber hacer algo y saber trabajar con otras personas son capacidades diferentes, pero en el mundo profesional se necesitan al mismo tiempo, son complementarias. Las habilidades técnicas permiten resolver tareas específicas; las habilidades humanas ayudan a comunicar, colaborar, tomar decisiones y responder ante situaciones reales.

Durante la formación universitaria, es común preguntarse qué conviene desarrollar más para tener mejores oportunidades de trabajo: ¿dominar herramientas y conocimientos especializados o aprender a comunicarse, trabajar en equipo y resolver problemas?

La respuesta no está en escoger una u otra. La empleabilidad se fortalece cuando una persona combina lo que sabe hacer con la manera en que utiliza ese conocimiento.

¿Qué son las habilidades técnicas y qué son las habilidades blandas?

Las habilidades técnicas, también llamadas hard skills, son conocimientos y capacidades específicas para realizar una actividad profesional, mientras que las habilidades blandas, conocidas también como soft skills o habilidades humanas, permiten aplicar esos conocimientos de manera efectiva en diferentes situaciones.

trabajo habilidades tecnicas y humanas

Las empresas necesitan ambas habilidades porque resolver problemas en el trabajo requiere conocimientos especializados y, al mismo tiempo, la capacidad de aplicarlos en colaboración con otras personas.

Pongamos algunos ejemplos por profesión:

🏛️ Arquitectura: dominar software de diseño + presentar y defender una propuesta ante un cliente + negocicar cambios.

🩺 Salud: dominar procedimientos + comunicarse con empatía con pacientes y familias + escuchar activamente + coordinarse con otros profesionales.

📊 Administración: interpretar datos + tomar decisiones + liderar personas.

💻 Tecnología: programar + entender las necesidades del usuario + trabajar con equipos multidisciplinarios.

🎨 Diseño: dominar herramientas + comprender al cliente + argumentar decisiones y recibir retroalimentación.

Si un profesionista tiene dificultades para explicar sus propuestas a jefes o clientes o simplemente no sabe trabajar con otras personas, puede encontrar obstáculos para convertir su conocimiento técnico en una solución real que otras personas comprendan y puedan aprobar, incluso a pesar de dominar perfectamente su profesión.

Por eso es importante aprender a distinguir que: las habilidades técnicas demuestran lo que sabes hacer, mientras que las habilidades humanas determinan cómo aplicar ese conocimiento en el mundo real.

Una organización no funciona como una colección de especialistas que trabajan de manera aislada. Los proyectos requieren reuniones, decisiones, negociaciones, presentaciones, coordinación y comunicación.

Por eso, una persona puede tener un excelente dominio técnico y aun así necesitar desarrollar otras capacidades para desempeñarse con mayor eficacia. La combinación es la que genera valor en un trabajo.

¿Las habilidades blandas se pueden aprender?

Sí, las habilidades blandas pueden desarrollarse mediante práctica, retroalimentación y experiencias que obligan a una persona a comunicarse, colaborar, tomar decisiones y resolver situaciones reales. No son características que algunas personas poseen y otras no.

Una persona puede mejorar su comunicación al participar en el salón de clases, al hacer  presentaciones frente al grupo, al participar en eventos como talleres, ferias o conferencias. Puede desarrollar liderazgo al coordinar un evento, un proyecto o una simple actividad grupal. También puede fortalecer su capacidad para resolver conflictos al aprender a escuchar distintas perspectivas.

La formación profesional no debe limitarse a transmitir conocimientos. También necesita crear situaciones donde el estudiante pueda poner ese aprendizaje en práctica.

Un proyecto colaborativo, por ejemplo, puede exigir mucho más que conocer un tema. Puede implicar repartir responsabilidades, cumplir fechas, resolver desacuerdos, presentar resultados y responder preguntas.

La formación universitaria tiene una ventaja: ofrece un espacio donde los estudiantes pueden equivocarse, recibir retroalimentación y volver a intentarlo antes de enfrentar determinadas responsabilidades profesionales.

En Universidad Insurgentes, esta visión se relaciona con una formación que busca combinar preparación académica, desarrollo de habilidades y experiencias que conecten el aprendizaje con diferentes contextos.

A través de iniciativas como ADN UIN 2030, incorpora dimensiones relacionadas con la equidad de género, la paz y ciudadanía activa y el emprendimiento, para que la formación profesional también contribuya al desarrollo de valores, capacidades de convivencia y compromiso con el entorno.

Esta formación también encuentra espacios de aplicación a través de iniciativas como la alianza de UIN con Scholas Occurrentes, organización global impulsada por el Papa Francisco, mediante la cual se desarrollan actividades colectivas que promueven el encuentro, el diálogo y la construcción de comunidad.

Otro programas como Dalia Empower, orientado al desarrollo de mujeres líderes y al fortalecimiento de capacidades para su crecimiento profesional.

En conjunto, esta batería de iniciativas tienen como finalidad formar personas capaces de utilizar lo que aprendieron para analizar, colaborar, escuchar, dialogar, resolver problemas y relacionarse con personas y contextos distintos, situación que es diferente a formar estudiantes para saber responder un examen.

De tal forma, la formación integral y la empleabilidad están relacionadas: un profesionista no trabaja solamente con conocimientos: trabaja con personas, problemas, herramientas, decisiones y contextos.

Todo eso también forma parte del aprendizaje profesional.

¿Cómo saber qué habilidades necesita una profesión?

La mejor manera es observar qué problemas resuelve esa profesión y qué actividades implica el trabajo cotidiano.

Una descripción de puesto puede ser una primera fuente de información, pero también conviene revisar:

  • ofertas de trabajo de diferentes empresas
  • perfiles profesionales
  • asociaciones del sector
  • entrevistas con personas que ejercen la profesión
  • programas de prácticas profesionales
  • tendencias tecnológicas de la industria

Esto permite descubrir algo que a veces no aparece en el nombre de una carrera. A veces dos personas pueden estudiar la misma licenciatura y terminar desarrollando perfiles profesionales muy distintos. Por ejemplo, una persona egresada de Administración puede orientarse hacia finanzas, operaciones, emprendimiento o a recursos humanos. Cada camino requiere conocimientos técnicos específicos y diferentes combinaciones de habilidades humanas.

Por eso, construir empleabilidad también implica aprender a leer el mercado laboral y reconocer qué competencias tienen valor en el área que quieres desarrollar.

¿Cómo puede un estudiante desarrollar habilidades técnicas y blandas durante la universidad?

Puede hacerlo aprovechando experiencias académicas y extracurriculares que permitan aplicar conocimientos, trabajar con otras personas y enfrentarse a problemas concretos.

La universidad puede convertirse en un laboratorio profesional antes del primer empleo.

Algunas experiencias útiles son: proyectos interdisciplinarios, exposiciones y presentaciones, prácticas profesionales, servicio social, concursos, actividades de emprendimiento, proyectos de investigación, voluntariado, certificaciones, actividades culturales y deportivas, participación en organizaciones estudiantiles, entre otras. Lo importante no es acumular actividades para llenar un currículum, sino aprender en cada experiencia y obtener evidencia para demostrarlo después, ya sea al hablar o expresarse con propiedad y profesionalismo, al dirigirse con una persona de mayor rango o al exponer las ideas.

Es importante que, en lugar de decir en una entrevista de trabajo “tengo liderazgo”, te expreses mejor al decir “coordiné un proyecto con cinco compañeros”, “organicé las actividades de tal evento” o “resolvimos en equipo un problema y presentamos los resultados ante x autoridad de la universidad”.

La experiencia convierte una afirmación en evidencia.

Una universidad puede fortalecer la empleabilidad cuando integra conocimientos disciplinares con experiencias que permitan desarrollar competencias profesionales y humanas.

¿Qué debería preguntarse un estudiante para saber si está desarrollando su perfil profesional?

Debería preguntarse no solo qué materias está aprobando, sino qué sabe hacer, qué puede demostrar y qué necesita seguir aprendiendo.

Algunas preguntas pueden ayudar:

  • ¿Qué herramientas profesionales sé utilizar?
  • ¿Puedo explicar lo que sé de manera clara?
  • ¿He trabajado en proyectos con otras personas?
  • ¿Sé recibir y utilizar retroalimentación?
  • ¿Puedo resolver un problema sin que me indiquen cada paso?
  • ¿Tengo experiencias que pueda mostrar en una entrevista?
  • ¿Qué habilidades pide el mercado laboral de mi profesión?
  • ¿Qué competencia necesito desarrollar durante los próximos meses?

Estas preguntas convierten la formación universitaria en un proceso más consciente, porque prepararse para el trabajo no significa intentar convertirse en el candidato perfecto, sino conocer tus fortalezas, reconocer tus áreas de oportunidad y desarrollar progresivamente las competencias que necesitas para aportar valor.

Entonces, como hemos visto, ninguna habilidad pesa más que la otra al buscar trabajo. Lo que más valor genera es la capacidad de combinar ambas para resolver problemas, colaborar con otras personas, aprender y responder ante situaciones nuevas. Y la empleabilidad aparece justo en el punto donde ambas capacidades se encuentran.

trabajo

Buscar trabajo no consiste únicamente en demostrar cuánto sabes, también implica demostrar que puedes utilizar lo que sabes en situaciones diversas. Las habilidades técnicas proporcionan herramientas profesionales. Las habilidades humanas permiten utilizarlas en contextos reales.

Por eso, la pregunta correcta es: ¿Qué combinación de conocimientos y habilidades necesitas para convertirte en el profesionista que quieres ser?

La universidad puede ser uno de los primeros espacios donde esa combinación comienza a construirse. Cada proyecto, presentación, práctica, colaboración y reto puede convertirse en una oportunidad para desarrollar algo que irá mucho más allá del aula: la capacidad de aportar valor a través de lo que sabes hacer.

Aprovecha todas las oportunidades que Universidad Insurgentes tiene para su comunidad estudiantil en todos sus niveles de estudio, desde preparatoria, hasta maestrías.

¿Qué relación tienen las habilidades con la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial hace todavía más importante la combinación entre conocimientos técnicos, pensamiento crítico y habilidades humanas.

Las herramientas de IA pueden ayudar a generar información, automatizar tareas o acelerar determinados procesos. Pero utilizarlas profesionalmente requiere saber formular problemas, evaluar resultados, detectar errores, tomar decisiones y comprender las consecuencias de lo que se produce.

Te sugerimos revisar estos artículos que hablan del papel de la IA en la formación profesional.

El potencial educativo: explorando la Inteligencia Artificial en la educación

Las habilidades digitales para el profesionista de hoy

Las 4 mejores habilidades que necesitarás para trabajar en 2030

Las microcredenciales: la nueva forma de demostrar lo que sabes hacer

 

Preguntas frecuentes

¿Qué son las habilidades técnicas?

Son conocimientos y capacidades específicas que permiten realizar determinadas tareas profesionales, como programar, analizar datos, utilizar software especializado o aplicar procedimientos de una disciplina.

¿Qué son las habilidades blandas?

Son capacidades relacionadas con la manera en que una persona se comunica, colabora, resuelve problemas, se adapta y trabaja con otras personas.

¿Qué habilidades valoran más las empresas?

Depende de cada puesto y sector, pero además de los conocimientos técnicos suelen ser relevantes competencias como comunicación, trabajo en equipo, pensamiento crítico, resolución de problemas y capacidad de aprendizaje.

¿Las habilidades blandas son más importantes que las técnicas?

No necesariamente. Las dos cumplen funciones diferentes y se complementan. Un perfil profesional sólido combina conocimientos especializados con la capacidad de aplicarlos eficazmente.

¿Cómo puedo desarrollar habilidades blandas mientras estudio?

A través de proyectos colaborativos, presentaciones, prácticas profesionales, actividades extracurriculares, voluntariado, emprendimiento y cualquier experiencia que implique comunicación, colaboración, toma de decisiones o resolución de problemas.

¿Las habilidades técnicas dejan de ser importantes con la llegada de la inteligencia artificial?

No. Algunas tareas pueden automatizarse, pero los conocimientos técnicos siguen siendo necesarios para comprender problemas, supervisar herramientas, evaluar resultados y tomar decisiones profesionales.

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